”facebook” ”twitter” ”email” ”youtube” ”soundcloud”     

domingo, 27 de octubre de 2013

Reflexiones de domingo

Llevo unas semanas preocupada, pero no os asustéis que no tiene nada que ver con la salud. No suelo hablar de mi trabajo en Internet, pero hoy me puedo permitir el lujo de dedicarle unas palabras, ya que mi relación laboral está llegando a su fin. Hace una semana cumplía diez años en la empresa (¡diez años! casi un tercio de mi vida...) y seguramente antes de que acabe el 2013 estaré en el paro, gracias a un ERE descomunal gracias al que van a irse a la calle más de dos mil personas. 

Los cambios suelen ser complicados, pero ya no estoy asustada, aún me queda mucho por delante y antes o después encontraré otra cosa. He estado bastante nerviosa, como todos mis compañeros, pero me he dado cuenta de que ningún día he llegado a estarlo tanto como cuando me tenían que poner una sesión de quimioterapia al día siguiente. Curioso ¿verdad? La percepción de la vida es completamente distinta después de haber pasado por eso. Aún no he encontrado nada que me aterre tanto como el recaer, pero si lo hago, sé que también saldré adelante. 

Una de las pruebas de que estoy mejor, es que he vuelto a pintar más relajada, disfrutando de los trazos. Prueba de ello, es la acuarela que terminé esta semana:


¿Os gusta? Tengo que admitirlo, me encanta dibujar paisajes. Mientras les doy color, siento que estoy ahí. 

Por cierto y cambiando radicalmente de tema: me he dado cuenta de que ya me van quedando pocos ejemplares de mi segundo libro "Siempre que llovió, paró"... ¿Tendré que empezar a pensar en una segunda edición? Para el que aún no lo tenga, le recuerdo que lo puede conseguir a través de mi página web: www.aliciaricoforte.es

Esta semana una persona que apenas conozco me comentó que había comprado los dos libros y que se los iba a leer de un tirón. Ya había empezado el primero, y sus palabras acerca de lo leído fueron tan bellas que me hizo sentir muy especial. Me gusta creer que puedo ayudar a los demás con mis libros, que distintas personas pueden disfrutar con mis palabras o simplemente reflexionar.

Muchos de los que habéis comprado los libros por Internet, luego me habéis enviado un email o escrito por facebook contándome vuestras experiencias y lo que habéis sentido al leerlos... Me escribís tímidos, como si yo fuera la importante escritora, cuando en realidad no soy nadie. Me hacéis sentir que he influido en vuestras vidas para bien... ¿Sabéis acaso lo que vuestras palabras significan para mí? Me hacen sentir realizada, feliz, saber que he cumplido el objetivo que me marqué cuando empecé a escribir.

Gracias y mil gracias por leerme. Ahora sólo os pido una cosa, que me echéis una mano para llegar a mucha más gente, sólo con que a una persona le ayude... habrá merecido la pena.